Tengo un nudo en la garganta, la sensación tan clara y a la misma vez confusa de saber y no saber cómo expresar qué me pasa, no es fácil debatir en este momento entre lo que hice mal y lo que he hecho bien, lo que ahora me tiene confundida entre la verdad y la mentira de los que están e incluso de quienes no.
Yo pensaba que era sencillo, solucionar las confusiones que yacen de la nada cuando te advierten después de un momento en el que la inquietud y el cariño bordeaba ese recuadro, me imaginaba tan fácil encontrarle solución a la hipocresía, como si fuese tan sencillo como ignorar el problema, si tal como lo oyen, así como acostumbro darle solución a la mayoría de mis penas, una expresiva actitud de tranquilidad que por dentro a gritos me está matando, y por fuera se convierte en la unión de la mirada concentrada en mis propósitos, como si no tuviese preocupación alguna y mi mente en otro lugar,que seguramente está pensando en cómo estoy logrando lo que estoy haciendo. Ignoro el momento, el comentario, las personas, todo lo que una un hecho que me afecte, conmigo, pero hoy siento acabadas las fuerzas para seguir intentando evadir lo que me intriga y a la misma vez me hiere dentro. No es fácil intentar encontrar el culpable de esta incertidumbre intentando descartar fichas que creías parte de tu juego.
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